Boletín 53 - Jacinta Kerketta: escuchar la voz de los pueblos adivasi
Una poeta que transforma la memoria, la tierra y la vida de su pueblo en palabras
Jacinta Kerketta es poeta, periodista y activista adivasi de la comunidad Oraon, a Jharkhand, en el nordeste de India. Su poesía nace de la experiencia, de la observación de sus comunidades y también del dolor provocado por la violencia y la pérdida de las tierras.
Ella misma explica que nunca había pensado que acabaría escribiendo poesía. Empezó escribiendo reportajes después de que un tío suyo fundido asesinado en un conflicto relacionado con la tierra. Las emociones que aquella experiencia despertó se fueron convirtiendo en poemas. Desde entonces, escribir se ha convertido en una manera de dar voz en su pueblo.
«El pueblo adivasi y su visión del mundo son mi principal inspiración.»
Su poemario Angor, formado por 41 poemas, habla del agua, los bosques y la tierra, pero también del desplazamiento, la violencia, la desigualdad y la pérdida de la identidad cultural. Su mirada parte de la realidad de la comunidad Oraon, pero va mucho más allá. Para Jacinta, muchas de las luchas de los pueblos adivasi de India tienen puntos en común con las de los pueblos indígenas otros lugares del mundo: la defensa del territorio, de los recursos naturales y de una manera de vivir vinculada a la natura.
Cuando los árboles también tienen una voz
En su poesía, la natura no es un simple paisaje. Los árboles, los ríos y las montañas forman parte de una comunidad de vida con las personas.
Al lenguaje del hombre, Jacinta describe este vínculo a través de un encuentro silencioso entre una persona y una hoja:
«De repente, una hoja se queda a mi lado,como sí quisiera conversar conmigo.Las cosas de dos mundos…Y así el silencio miracom hablan dos ànimesde dos mundos…»
Estas palabras expresan una manera de entender el mundo en que la natura no es separada de la vida humana. Escuchar un árbol, una hoja o un río es también escuchar una parte de nosotros mismos.
Esta relación se ve amenazada cuando los bosques desaparecen, los ríos se secan o las comunidades son expulsadas de sus tierras. Por eso, la defensa de la natura es inseparable de la defensa de la cultura y de los derechos de los pueblos que han vivido durante generaciones.
Hacer visibles las voces invisibles
Para Jacinta, escribir es también una responsabilidad. Considera que los pueblos adivasi han sido a menudo explicados por los otros y que es necesario que sean ellos mismos quién expliquen su realidad.
Su poesía quiere contribuir a romper esta invisibilidad y a hacer llegar estas voces más allá de sus comunidades.
En la entrevista publicada por La Raza Cómica, expresa así su esperanza:
«Mi única esperanza es que las voces de los pueblos adivasi, tribales, indígenas y nativos de todos los rincones del mundo lleguen al centro del mundo.»
Es una esperanza que conecta profundamente con el trabajo de ADA Món Adivasi. También nosotros creemos que escuchar, dar espacio y acompañar las comunidades es una manera de contribuir a preservar su cultura, su dignidad y sus oportunidades de futuro.
La voz de Jacinta nos recuerda que los pueblos adivasi no son solo una realidad del pasado que hay que preservar. Son comunidades vivas, con conocimientos, culturas y visiones del mundo que tienen mucho a aportar al presente y al futuro.
Y quizás, como nos sugiere su poesía, antes de habla sobre estos pueblos tendríamos que empezar por una cosa muy sencilla: aprender a escucharlos.
Artículo elaborado a partir de la entrevista a Jacinta Kerketta publicada a La Raza Cómica el 3 de junio de 2025.
Andreu Gusi



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